Aquella mañana salió enfurecido de su guarida y comenzó a deslizarse por las calles despeinando a las personas. Se coló por las fisuras de las puertas. Cerró libros y abrió ventanas. Se entremezcló entre las gentes. Escuchó conversaciones, volcó macetas y tiró farolas. Destruyó jardines. Dio vueltas y vueltas alrededor de los árboles y los edificios. Subió hasta las azoteas zarandeando el tendido eléctrico. Bajó hasta el suelo y levantó faldas y papeles. Atravesó abrigos, cuellos y mangas. Lanzó sombreros y boinas. Movió las nubes. Arrancó casas. Hizo de si remolinos y montañas donde había llanuras. Levantó olas. Tiró puentes y construyó otros. Desordenó la tierra hasta que se cansó de sí mismo. Y se quedó dormido y soñó que sería o que podría ser o que fue, pero despertó perfecto y simple.
Adoro hacer fotografías, mi mayor pasatiempo. Allá donde voy, lo hago con mi cámara a cuestas y ávido de encontrar detalles que pasan desapercibidos. Me gusta la fotografía de ciudades y sus calles y sus gentes.
7 comentarios:
Me gustan mucho, tanto la foto como el poema.
Mariano te agradezco tu post. Muchas gracias.
Me gusta ....! foto bonita para un bonito texto....
Me encanta! Lovely ...
Muchas gracias Carmen, también por seguirnos!
Sí Carmen, cariños
Gracias anónimo
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